📱 Pulsa ⛶ Pantalla completa y gira el teléfono para jugar más cómodo.
El coche acelera solo. Mantén ◀ o ▶ (o A-D) para girar; en las curvas cerradas derraparás. No te salgas a la hierba, pasa por los checkpoints y cruza la meta para sumar vueltas y tiempo.
Vista cenital de un circuito de carreras. Derrapa en las curvas, cruza los checkpoints y completa el máximo de vueltas antes de que se acabe el tiempo.
Drift Circuit te pone en vista cenital, como si vieras el circuito desde un dron, y eso cambia por completo cómo lees las curvas. No hay volante que gestionar con precisión milimétrica: mantienes pulsado hacia un lado y el coche derrapa solo cuando la curva es cerrada, así que aprender el trazado es más sobre timing que sobre control fino. La hierba es el enemigo silencioso — no te saca de la partida, pero te frena lo suficiente como para perder la vuelta que ibas a hacer bien. Los checkpoints marcan el ritmo real del juego: no basta con dar vueltas, hay que pasar por ellos en orden para que cuenten, y eso obliga a memorizar el trazado en vez de conducir a lo loco. La cuenta atrás del tiempo es la que mete presión de verdad — cada vuelta completada suma segundos extra, así que derrapar bien no es solo cuestión de estilo, es lo que te mantiene vivo en la carrera. Cuantas más vueltas encadenas sin salirte, más coge ritmo la partida y más se nota la diferencia entre memorizar el circuito y simplemente reaccionar curva a curva. Un clásico de habilidad pura con una cámara que lo hace sentir distinto a cualquier otro juego de coches.