📱 Pulsa ⛶ Pantalla completa y gira el teléfono para jugar más cómodo.
Toca o pulsa Espacio para soltar el bloque en movimiento. Alinéalo con la base; el sobrante se recorta. Encadena alineaciones perfectas.
Apila bloques en 3D con la máxima precisión. Lo que sobra se corta — cuanto más justo, más alto llegas.
Stack 3D reduce el videojuego a su forma más pura: un bloque se mueve de un lado a otro, y tú decides en qué instante exacto lo sueltas. No hay más controles que ese, pero esa simplicidad es precisamente lo que genera la tensión — cada bloque que colocas mal se recorta automáticamente para ajustarse a lo que sobresale de la base anterior, y esa parte cortada es la que pierdes para siempre. Encadenar alineaciones perfectas, una detrás de otra, es donde está el verdadero premio: además de no perder ni un milímetro de bloque, sueles conseguir bonificaciones que hacen que la torre crezca más rápido de lo que esperarías. Pero el margen de error se estrecha con cada nivel — la base se hace más pequeña a medida que subes, así que el mismo error que no importaba en el bloque número tres puede ser fatal en el número veinte, cuando ya casi no queda plataforma donde aterrizar. La sensación de progresión vertical, ver la torre crecer bloque a bloque hasta perderse de vista, es lo que engancha a seguir intentándolo aunque sepas que un solo despiste puede acabar con todo lo construido. Precisión, ritmo y la tentación constante de intentarlo una vez más.