📱 Pulsa ⛶ Pantalla completa y gira el teléfono para jugar más cómodo.
Observa qué cuadrantes se iluminan, luego tócalos en el mismo orden. La secuencia crece con cada ronda.
Repite la secuencia de colores y sonidos que se alarga cada ronda. ¿Hasta dónde llega tu memoria?
Simon Says recupera ese clásico de toda la vida donde cuatro cuadrantes de color se iluminan uno a uno, cada uno con su propio sonido, y tu única tarea es devolver la secuencia exacta con tus toques. Ronda tras ronda el patrón se alarga un paso más, así que lo que empieza siendo trivial — dos o tres cuadrantes — acaba convirtiéndose en una cadena larga que exige memoria visual y auditiva al mismo tiempo. Ahí está la diferencia con otros juegos de memoria: aquí no solo ves el color, también lo escuchas, y muchos jugadores acaban apoyándose más en el oído que en la vista para no perder el hilo cuando la secuencia se hace larga. No hay forma de hacer trampa ni de adivinar: cada partida mezcla el orden desde cero, así que tienes que estar realmente presente en cada ronda. El juego perdona errores puntuales dejándote reintentar la partida, pero no perdona la distracción — un cuadrante tocado fuera de orden corta la racha ahí mismo. Es perfecto para medir tu memoria a corto plazo contra ti mismo, partida a partida, sin límite de tiempo que te presione dentro de cada turno. Solo tú, los colores, el sonido y tu capacidad de recordar un poco más lejos cada vez.