📱 Pulsa ⛶ Pantalla completa y gira el teléfono para jugar más cómodo.
Arrastra para apuntar y ajustar la fuerza, suelta para lanzar. Aprovecha la gravedad.
Lanza tu sonda y usa la gravedad de los planetas para llegar a la meta.
Orbit convierte la gravedad en tu herramienta de puntería. Arrastras para fijar el ángulo y la potencia del lanzamiento, sueltas, y a partir de ahí ya no controlas nada más: tu sonda vuela según las leyes físicas del nivel, atraída y desviada por cada planeta que cruza en su camino. La gracia no está en apuntar directo a la meta — casi nunca funciona así — sino en entender cómo un planeta grande puede curvar tu trayectoria a tu favor, o cómo pasar demasiado cerca de otro te manda en la dirección contraria. Cada intento fallido enseña algo sobre el mapa gravitatorio del nivel, así que perder no se siente como un castigo sino como información para el siguiente lanzamiento. Los niveles más avanzados obligan a pensar en cadenas de gravedad — usar un primer planeta para acelerar hacia un segundo que te redirige hacia la meta — lo que le da al juego una capa de rompecabezas por encima de la simple puntería. No hay límite de intentos ni presión de tiempo: puedes quedarte todo el rato que quieras ajustando el tiro hasta encontrar la trayectoria perfecta.
Navegante
Alcanza 8 metas en una partida.